jueves, 15 de mayo de 2014

Dieta cada vez más globalizada repercute en nutrición humana y seguridad alimentaria mundial


La tendencia no muestra signos de desaceleración

En los últimos 50 años, las dietas humanas en todo el mundo se han hecho cada vez más similares --por un promedio mundial del 36%-- y la tendencia no muestra signos de desaceleración.
Esto tendrá “importantes consecuencias” en la nutrición humana y la seguridad alimentaria global, asegura un estudio difundido en el sitio del Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional (Cgiar).
Por un lado, explican, esta práctica de estandarización tiene repercusiones negativas en la diversidad de la nutrición y por otra, aumenta el riesgo de crisis alimentarias porque la uniformidad en la dieta se está logrando con el sacrificio de alimentos locales.
Además, otro de los peligros de una canasta alimentaria mundial cada vez más homogénea es que hace que la agricultura sea más vulnerable a las amenazas de cambio climático, como la sequía, las plagas de insectos y enfermedades, explicó Luigi Guarino, un coautor del estudio.
"A medida que la población mundial aumenta y la presión crece sobre nuestro sistema alimentario global, también se incrementa nuestra dependencia a los sistemas de producción que nos alimentan. El precio del fracaso de cualquiera de estos cultivos será muy alto", subrayó.
Los cambios en la dieta documentados en el estudio son impulsados por poderosas fuerzas económicas y sociales, aseguran los autores.
El aumento de los ingresos en los países en desarrollo, por ejemplo, ha permitido a más consumidores incluir grandes cantidades de productos de origen animal, aceites y azúcares en su dieta.
Además, la urbanización en estos países ha fomentado un mayor consumo de alimentos procesados y rápidos.
Esto está cambiando la forma de alimentarse y limitando las fuentes de nutrientes de las personas.
"Cada vez más gente está consumiendo más calorías, proteínas y grasas, y basan cada vez más su alimentación en una corta lista de cultivos, como el trigo, el maíz, las papas y la soya, junto con la carne y los productos lácteos", dijo en ese sitio el autor principal del estudio, Colin Khoury.
“Estos alimentos son fundamentales para la lucha contra el hambre mundial”, dice, pero considera que confiar la dieta mundial a una de tan limitada diversidad disminuye la calidad nutricional porque el consumo de otros cereales nutritivos y verduras disminuye, fuente de otros macronutrientes y micronutrientes.
Además, los científicos consideran que la creciente dependencia de unos pocos alimentos puede acelerar el aumento mundial de la obesidad, las enfermedades del corazón  y la diabetes.
¿Qué hacer ante este panorama? Los investigadores señalan a varias acciones que son necesarias para fomentar la diversidad en la producción y el consumo de alimentos y por lo tanto, mejorar la nutrición y la seguridad alimentaria.
Recomiendan promover activamente la adopción de una amplia variedad de cultivos y apoyar la conservación y el uso de diversos recursos Fito-genéticos, incluyendo las variedades tradicionales de los agricultores y las especies silvestres afines a esos cultivos.
También aconsejan promover cultivos alternativos que pueden beneficiar la agricultura de los países y, a la vez, hacer más saludable la dieta humana.
Además, recomiendan mejorar la calidad nutricional de los cultivos que se han vuelto principales y de los que depende la población en la actualidad y hacer las vitaminas suplementarias y otras fuentes de nutrientes.
También ven importante fomentar la conciencia pública sobre la necesidad de tener una alimentación más saludable, basada en mejores decisiones sobre lo que comemos y sobre la cantidad que consumimos de cada alimento, así como crear conciencia sobre la existencia y la importancia de consumir otros alimentos.
El estudio fue hecho con base en datos de la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO); abarcó más de 50 cultivos y más de 150 países (que representan el 98%de la población mundial) durante el período 1961-2009.
El estudio fue hecho con base en datos de la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO); abarcó más de 50 cultivos y más de 150 países (que representan el 98%de la población mundial) durante el período 1961-2009.
A manera de reflexión sobre la noticia anteriormente citada, puedo decir que esta “alimentación global” que existe limita mucho la soberanía alimentaria, que si bien es cierto no es el tema fundamental de este Blog, no puede pasarse por alto, al ser una alimentación global, todas las personas dejamos de lado alimentos propios de nuestro país y los cambiamos por productos de otros países o aunque también sean consumidos ya en nuestro país, le damos mayor importancia y otros alimentos quedan en el olvido.
Como se menciona en la noticia, este tipo de comidas fomentan la obesidad debido a que son comidas ricas en carbohidratos y al ser mundialmente consumidas se puede considerar como una pandemia de obesidad.

Para referirnos al Derecho a la Alimentación, se podría decir que sí se está mejorando pues muchas más personas tienen accesibilidad a alimentos y que éstos son los necesarios para reducir el hambre en el mundo, pero el hambre en sí no se está erradicando de una manera sana ni balanceada debido a que la dieta se está basando casi prácticamente en cereales y están quedando por fuera varios grupos alimenticios.

Hay que tomar en cuenta que no todas las personas necesitan el mismo tipo de alimentación por su metabolismo, el trabajo que desempeñan o incluso por el clima en donde habitan, y al convertirse la alimentación en una alimentación globalizada dejamos esto por fuera y no nos damos cuenta que muy probablemente no nos estemos alimentando como nuestro organismo lo necesita.
Se necesita hacer conciencia de esto para no perder cultivos propios de cada país y también para que no nos engañen y nos hagan creer que comida abundante es lo mismo que una buena alimentación.

Publicado por: Ana Lucía Chavarría González

Referencias:

Ruiz Vega, Carolina. (marzo, 2014). Dieta cada vez más globalizada repercute en nutrición humana y seguridad alimentaria mundial. La Nación. Recuperado el 13 de mayo de 2014 de http://www.nacion.com/vivir/ambiente/Dieta-globalizada-nutricion-seguridad-alimentaria_0_1401659972.html


3 comentarios:

  1. Lamentablemente Costa Rica no escapa de este panorama impuesto. Por ejemplo, es absurdo ver como las personas hicieron fila para inaugurar el primer Starbucks en Escazú. Estas famosas cafeterías compran, en su mayoría, café colombiano y costarricense.

    ResponderEliminar
  2. Resulta de suma importancia este tema, pues se denota como la alimentación de las personas en general se ha visto influenciada por la globalización en donde muchas han dejado de consumir los cultivos nacionales y los han cambiado por comida “enlatada o empaquetada”. Afectando así su organismo y su salud nutricional, pues esto puede generar algunas enfermedades. Por lo tanto se debe de incentivar mas a las y los ciudadanos a consumir cultivos y alimentos buenos para la calidad de vida, tales como verduras, frutas entre otros. Así mismo teniendo en cuenta que muchas y muchos agricultores logran subsistir gracias a que muchos y muchas consumen sus cultivos.

    ResponderEliminar
  3. La “alimentación global” que existe en nuestra sociedad ha afectado la salud de todos, ya que estamos acostumbrados de alimentarnos de productos extranjeros que son ricos en carbohidratos y nos olvidamos de aquellos alimentos saludables que son cosechados por nuestros propios agricultores. Como se menciona en la noticia estos tipos de alimentos arriesgan la vida de las personas, otro problema es que agricultura se esta haciendo más vulnerable a las amenazas de los cambios climáticos debido a las actividades del ser humano, talvez al promover los alimentos esto beneficie a los agricultores, dar una facilidad de obtener varios alimentos sanos y esto disminuya el problema del hambre en el mundo.

    ResponderEliminar